Las cifras

viernes, 28 de octubre de 2016

El viaje.

28.10.2016

Estoy en el tren hacia Dresde, Alemania. País que su idioma he intentado aprender toda mi vida pero aún no lo he conseguido y hablando francamente me da un poco de miedo perderme allí y no poder comunicarme con la gente. Pero a pesar de esto quiero ir allí, quiero ir a cada sitio que no sea casa o Universidad o nada repetitivo. El motivo más importante de esto es que viajar quita rutina de la vida. Quizás durante de esos 6 horas que voy a pasar en el tren no ocurrirá nada especial, pero ya la rutina ha sido quitada. Y esas vistas tan preciosas que observo de ventana merecen la pena de estar quieta por tanto tiempo! Quizás dos veces iré de paseo al baño. O sólo una vez si el baño me asustara. 
Volviendo a filosofía... Si este viaje no existiese, probablemente no hubiese echado café con mi amiga, no hubiese pasado tiempo sólo con mi padre, sin su esposa y mis hermanos, y ahora ya estaría en casa de mi padre descansando o pasando tiempo con el gato (que se llama Alex). Estoy masticando el chicle y escuchando mi música. Osea la música que solía escuchar cuando era más joven. (Porque ahora con 22 años ya parece ser que me consideran madura). También Me gusta viajar porque puedo ser yo. Puedo comportarme como me apetece porque no me conoce nadie y no voy a ver esa gente más en mi vida. Y si alguien me habla, no es por cortesía, porque no tiene ningun interes en hacer cortesías a la gente desconocida. En el viaje se conoce la gente en su estado puro. Con su carácter verdadero, sin ningún comportamiento forzado. 
Y así pasé mucha parte de mi vida. Y creo que seguire pasándolo así. Pero aunque me gusta mucho viajar sola, lo mejor es cuando puedo compartir momentos buenos con personas que ya conozco y esto espero hacer durante de esos días que me esperan en Alemania.

No hay comentarios:

Publicar un comentario