Las cifras

miércoles, 28 de diciembre de 2016

¡Vamos a la nieve!

Hace una semana ha venido Javi. El tiempo ha pasado muy rápido! Hemos pasado Navidad en mi casa, hicimos la cena típica de Navidad de Polonia más dos acentos de España: la ensaladilla rusa (pero sin cangrejo y pimiento rojo asado, y según Javi pimiento rojo fresco no servía) y marisco a la plancha  (pero congelado y no se podía comparar con los bichitos crujientes que comimos en Santa Pola).
¡Hoy nos vamos a esquiar! Para ser más preciso: hoy hemos estado pasado todo el día en viaje y todavía seguimos con él. A ver si en media hora conseguiremos pasar la distancia de 3 kilómetros por un atasco increíble. Pero eso pasa cuando toda la gente de Polonia que quiere disfrutar la nieve viene a un pueblo de 27 mil habitantes. ¡Pero a partir de mañana empezamos a esquiar! Me hace mucha ilusión, para ambos es una experiencia nueva y espero que salga guay como cada momento que pasamos juntos.

lunes, 31 de octubre de 2016

Lovely November.

Yesterday was a pretty day. It seemed that the sun hasn't forgotten Germany, although southern countries are more privileged for sure. While I was on the evening walk with Javi and 4 grades were hugging us and saying "we love you, we won't abandon you, guys" there were 17 Celsius grades in Spain. The fact that I spend last winter in the south of Spain made me forgot of how freezing weather suffer people in other countries. But people living in warmer places don't know one feeling: when you arrive at home or at cafeteria you feel like you've just saved your life, you don't do it just for fun or relax.
Yesterday for the dinner we went to a german restaurant specialized in potatoes. The food was delicious!

Everything was so cosy inside, many furniture and ornaments were wooden. I spent a great time with Javi, as always. After two or three hours of sitting there we went for a walk, but the freezing weather was so annoying that we ended up in a lovely cafeteria drinking hot chocolate.
We were the only people laughing and having fun while serious german people talked quietly and once in a while looked at us with with disapproval.

Even cold days of November can be magical if you have that person with who you want to spend them.

domingo, 30 de octubre de 2016

Qué bien se está cuando se está bien

Acabo de despertarme en una camita estrecha, llevo el cuarto día por aquí. La ciudad es preciosa, me recuerda un poco mi ciudad donde estudio, Breslavia, pero parece ser más organizada y más rica. Ayer pasé un día genial, hemos ido con Javi al Clara-Zetkin-Park, y mientras estuvimos allí salió el sol. 

Luego fuimos a comer a una restaurante en Augustus Platz y creo que por la primera vez comí la pizza sin ninguna verdura añadida. Pero estaba muy rica! 
Luego paseabamos, visitamos a Iglesia de santo Tomas (donde esta tumbado Bach) y el centro comercial Hüfe am Brühl. Cerca de la Iglesia se puede notar el ambiente de un pueblo viejo alemán, gracias a monumentos viejos y el tienpo frío en que sólo tienes ganas a entrar a cafetería y beber chocolate caliente. También habían dos hombres creando melodía muy bonita (creo que fue creada hace muchos años) de la flauta y acordeón. Estoy muy feliz por aquí. Por fin no tengo que autoanimarme sino disfrutar el presente. Me siento como si estuviese de vacaciones. Ojalá cada día fuese así.

viernes, 28 de octubre de 2016

El viaje.

28.10.2016

Estoy en el tren hacia Dresde, Alemania. País que su idioma he intentado aprender toda mi vida pero aún no lo he conseguido y hablando francamente me da un poco de miedo perderme allí y no poder comunicarme con la gente. Pero a pesar de esto quiero ir allí, quiero ir a cada sitio que no sea casa o Universidad o nada repetitivo. El motivo más importante de esto es que viajar quita rutina de la vida. Quizás durante de esos 6 horas que voy a pasar en el tren no ocurrirá nada especial, pero ya la rutina ha sido quitada. Y esas vistas tan preciosas que observo de ventana merecen la pena de estar quieta por tanto tiempo! Quizás dos veces iré de paseo al baño. O sólo una vez si el baño me asustara. 
Volviendo a filosofía... Si este viaje no existiese, probablemente no hubiese echado café con mi amiga, no hubiese pasado tiempo sólo con mi padre, sin su esposa y mis hermanos, y ahora ya estaría en casa de mi padre descansando o pasando tiempo con el gato (que se llama Alex). Estoy masticando el chicle y escuchando mi música. Osea la música que solía escuchar cuando era más joven. (Porque ahora con 22 años ya parece ser que me consideran madura). También Me gusta viajar porque puedo ser yo. Puedo comportarme como me apetece porque no me conoce nadie y no voy a ver esa gente más en mi vida. Y si alguien me habla, no es por cortesía, porque no tiene ningun interes en hacer cortesías a la gente desconocida. En el viaje se conoce la gente en su estado puro. Con su carácter verdadero, sin ningún comportamiento forzado. 
Y así pasé mucha parte de mi vida. Y creo que seguire pasándolo así. Pero aunque me gusta mucho viajar sola, lo mejor es cuando puedo compartir momentos buenos con personas que ya conozco y esto espero hacer durante de esos días que me esperan en Alemania.